México se ha consolidado como el principal proveedor de petróleo de Cuba, pero no solo en volumen, sino también en calidad del crudo. De acuerdo con un análisis del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, Petróleos Mexicanos (Pemex) exporta a la isla caribeña sus mejores mezclas, como el crudo Istmo y Olmeca, mientras destina el petróleo más pesado a refinerías nacionales como Dos Bocas.
Esta estrategia tiene un impacto económico relevante para México, especialmente en un contexto de caída en la producción petrolera y reducción de exportaciones.
Según explicó Jorge Piñón, investigador senior del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, las refinerías cubanas son instalaciones antiguas con limitaciones técnicas para procesar crudo pesado con alto contenido de azufre. Por esta razón, Cuba depende de crudos ligeros mexicanos, que son más fáciles de refinar.
Desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador observamos que México comenzó a enviar sus crudos de mayor calidad, Istmo y Olmeca, a Cuba, señaló el especialista.
El envío de crudo ligero mexicano a Cuba representa un alto costo de oportunidad para Pemex, ya que cada barril exportado deja de ser refinado en el país o vendido en mercados internacionales con mejores condiciones comerciales.
Piñón subrayó que esta situación ocurre mientras la producción petrolera de Pemex se encuentra en niveles mínimos de las últimas décadas, lo que reduce el margen de maniobra de la empresa productiva del Estado.
La industria petrolera cubana atraviesa una etapa crítica. De acuerdo con Ramsés Pech, socio en Caraiva y Asociados-León & Pech Architects, solo dos de las cuatro refinerías de Cuba se encuentran operativas, debido a la falta de mantenimiento y a la escasez de petróleo importado.
Estas plantas procesan principalmente crudo extrapesado local, el cual requiere ser mezclado con crudos ligeros importados, como los que provee México, para poder ser refinado de manera eficiente.
Entre enero y septiembre de 2025, la filial de Pemex, Gasolinas Bienestar, envió a Cuba un promedio de 17.2 mil barriles diarios de crudo y 2 mil barriles diarios de petrolíferos, con un valor aproximado de 7.9 mil millones de pesos, según reportes entregados a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
Durante ese periodo, México superó a Venezuela como el mayor proveedor energético de Cuba, enviando principalmente crudos Istmo y, de forma ocasional, mezclas tipo Maya.
El Sistema Nacional de Refinación (SNR), que incluye la refinería de Dos Bocas, fue diseñado para procesar crudos ligeros. Sin embargo, la reducción en la producción de estas mezclas ha obligado a las refinerías mexicanas a operar cada vez más con crudo pesado.
Un estudio del especialista Francisco Barnés de Castro revela que el porcentaje de crudo pesado procesado por el SNR pasó de 34% entre 2001 y 2006 a 50% en los últimos años.
Entre enero y noviembre de 2025, Pemex produjo en promedio 1 millón 633 mil barriles diarios de hidrocarburos, de los cuales:
50% correspondió a crudo pesado
24.3% a crudo ligero
25.6% a crudo superligero y condensados
Durante ese mismo periodo, 52.6% de la refinación nacional se realizó con crudo pesado.
Ramsés Pech advirtió que, aunque Estados Unidos no puede impedir legalmente que México venda petróleo a Cuba, existe la posibilidad de que se apliquen aranceles de hasta 25% a países que exporten crudo a la isla.
Cuba consume entre 100 y 110 mil barriles diarios de petróleo, pero solo produce alrededor de 40 mil barriles de crudo pesado, utilizado principalmente para la generación eléctrica.
El déficit petrolero de Cuba es de aproximadamente 60 mil barriles diarios: Venezuela cubría 35 mil, México aporta entre 20 y 22 mil, y Rusia entre 5 y 7 mil de forma esporádica, explicó Jorge Piñón.
El especialista alertó que la interrupción de estos suministros podría provocar no solo apagones masivos, sino un colapso económico total en Cuba.