En su primer informe de gobierno, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó con firmeza que el país ha dejado atrás la oscura noche del neoliberalismo. Frente a funcionarios, medios de comunicación y ciudadanos reunidos en el Palacio Nacional, Sheinbaum destacó que la Cuarta Transformación no solo continúa, sino que se profundiza, con resultados tangibles que benefician directamente al pueblo mexicano.
Sheinbaum subrayó que el país ha entrado en una nueva etapa económica, dejando atrás el modelo neoliberal que durante décadas priorizó el beneficio de unos cuantos. Señaló que ese modelo, basado en la no intervención del Estado en la economía y en la promesa de que las ganancias privadas eventualmente se repartirían, fracasó rotundamente.
La concentración de la riqueza solo profundiza la desigualdad y deja millones en la pobreza, expresó la mandataria.
En contraste, aseguró que ahora México impulsa un nuevo modelo económico basado en la justicia social, que promueve la redistribución equitativa de la riqueza, el fortalecimiento del bienestar y el desarrollo regional.
Uno de los logros más destacados en el informe fue la reducción de la pobreza en México. Según Sheinbaum, gracias a las políticas implementadas desde 2018, más de 13.5 millones de personas han salido de la pobreza, lo que representa una disminución histórica.
En 2018, el 41.9% de la población vivía en situación de pobreza.
Para 2024, esa cifra cayó al 29.5%, el nivel más bajo en al menos 40 años.
Este avance posiciona a México como el segundo país con menor desigualdad en América, solo por detrás de Canadá.
El enfoque del actual gobierno, dijo Sheinbaum, pone al pueblo en el centro del quehacer político, con acciones concretas que fortalecen el tejido social:
Salarios justos y programas de bienestar.
Fortalecimiento de los sistemas de educación, salud y vivienda.
Impulso a la inversión pública y privada, tanto nacional como extranjera.
Gobierno basado en honestidad y austeridad republicana.
La presidenta también recalcó que este modelo económico mantiene la estabilidad macroeconómica, sin sacrificar la justicia social, una fórmula que contrasta radicalmente con el neoliberalismo del pasado.
Durante su discurso, Claudia Sheinbaum recordó el simbolismo de su mandato:
No llegué sola. Llegué con todas las mujeres mexicanas.
Como la primera mujer en la presidencia de México, Sheinbaum destacó el impacto que su elección ha tenido en las niñas, jóvenes y adultas del país, generando una fuerza colectiva que mueve conciencias, abre caminos y rompe barreras.
Finalmente, la presidenta resaltó que su gobierno se basa en el humanismo mexicano, un modelo que:
Defiende la soberanía nacional.
Promueve la democracia participativa.
Garantiza la libertad de expresión sin censura.
Rechaza el uso de la fuerza del Estado contra el pueblo.
Afirmó que la corrupción del pasado ha sido combatida con resultados, y que su administración está comprometida con el servicio público honesto y transparente.