¿Qué se sabe de la Mafia Veracruzana? El grupo criminal vinculado al asesinato de Irma, la maestra taxista de Álamo

  • 25 de julio del 2025

El caso que sacudió a Veracruz: Irma Hernández Cruz, víctima del crimen organizado

El asesinato de Irma Hernández Cruz, maestra jubilada y taxista en el municipio de Álamo Temapache, ha generado indignación y miedo en todo Veracruz y más allá. Irma, de 62 años, fue secuestrada el 18 de julio de 2025 y encontrada sin vida seis días después. Su caso ha puesto nuevamente en la mira a la Mafia Veracruzana, grupo criminal señalado como responsable del crimen.

La historia de Irma conmovió por su humanidad: una mujer querida por generaciones de alumnos, que tras su jubilación encontró en el taxi una forma digna de seguir activa y apoyar su economía. Su trato amable la hizo muy popular en su comunidad.

Un video escalofriante: ¡Con la Mafia Veracruzana no se juega!

Dos días después del secuestro, comenzó a circular un video donde se ve a Irma de rodillas, rodeada de hombres armados, leyendo un mensaje amenazante:

¡Con la Mafia Veracruzana no se juega!
Así van a acabar todos los que no quieran pagar piso.

Este video no solo estremeció por su crudeza, sino que confirmó el modo de operar de este grupo criminal, que utiliza la violencia y el miedo para controlar a los trabajadores del transporte público, exigir cuotas de extorsión y castigar a quienes no se alinean.

Investigación oficial y primeras declaraciones

La Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, informó que el caso fue abordado en la Mesa Estatal de Seguridad y que se investigaba como un posible acto de extorsión por cobro de piso. La Fiscalía General del Estado confirmó más tarde el hallazgo del cuerpo de Irma y abrió una carpeta de investigación para dar con los responsables.

La Fiscal Regional de Tuxpan, junto con peritos forenses, identificó a la víctima y notificó a la familia. La fiscal general Verónica Hernández Giadáns prometió cero impunidad y castigo ejemplar.

¿Quiénes son la Mafia Veracruzana?

El grupo conocido como Mafia Veracruzana surgió como una escisión del Cártel del Golfo y opera también bajo el nombre de Fuerzas Especiales Grupo Sombra (FEGS). Desde 2020, ha ganado presencia en municipios del norte de Veracruz como Pánuco, Tuxpan, Tantoyuca, Tihuatlán y Álamo Temapache.

Este grupo delictivo se caracteriza por:

  • Imponer toques de queda en comunidades durante la pandemia.

  • Repartir despensas y pasteles firmados por líderes como El Comandante Puma o El Comandante Meduza.

  • Ejecutar públicamente y dejar narcomantas con amenazas.

  • Extorsionar a taxistas, comerciantes y transportistas.

  • Participar en secuestros, tráfico de migrantes, robo de hidrocarburos y venta de drogas.

Según documentos filtrados por el colectivo Guacamaya, la SEDENA advirtió en 2022 que este grupo había incrementado sus recursos y control territorial durante el actual sexenio.

Control social y discurso punitivo

Uno de los elementos más peligrosos de la Mafia Veracruzana es su narrativa. En sus mensajes públicos dicen no meterse con gente buena, pero los hechos los contradicen. Casos como el de Irma Hernández muestran que el grupo sí ataca a civiles inocentes, especialmente si no cumplen con sus exigencias de pago o colaboración.

En Álamo, el grupo se apoya en comandos armados y células de vigilancia local que informan sobre movimientos de policías, militares o rivales. Circulan en camionetas rotuladas con sus siglas y portan armas de alto calibre.

Impunidad y silencio: el patrón que se repite

El asesinato de Irma no es un hecho aislado. En los últimos meses, habitantes del norte de Veracruz han reportado más desapariciones forzadas, extorsiones y amenazas, muchas de ellas sin atención oficial o cobertura en medios.

Activistas y defensores de derechos humanos denuncian que el crimen organizado ha intensificado su control mediante el miedo y que la falta de acción por parte de las autoridades contribuye a que estos delitos se repitan.