Durante su primer Grito de Independencia como presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo generó debate al cambiar la tradicional forma en la que se menciona a Josefa Ortiz de Domínguez, refiriéndose a ella como Josefa Ortiz Téllez-Girón. Este gesto fue parte de un discurso con enfoque feminista, que también incluyó a otras figuras femeninas como Leona Vicario, Manuela Molina y a las heroínas anónimas de la Independencia.
En su conferencia de prensa matutina del lunes, Claudia Sheinbaum explicó el porqué detrás de su decisión, destacando que su papel como la primera mujer presidenta de México implica un compromiso con la visibilización de las mujeres en la historia nacional.
Uno de mis deberes es recuperar y reconocer a las mujeres en la historia de México. Las mujeres no somos de nadie, tenemos nombre y apellido, afirmó Sheinbaum desde Palacio Nacional.
Históricamente, a Josefa Ortiz se le ha referido como la Corregidora o Josefa Ortiz de Domínguez, por estar casada con el corregidor Miguel Domínguez. Sin embargo, Sheinbaum optó por nombrarla con su apellido de nacimiento: Téllez-Girón, como un acto simbólico para devolverle su identidad propia.
Este cambio forma parte de una narrativa que busca romper con el machismo histórico, donde muchas mujeres fueron invisibilizadas o definidas solo en función de sus relaciones con los hombres.
Durante su intervención, la mandataria recordó su experiencia escolar:
Cuando estudié en la primaria, solo se mencionaba a Josefa Ortiz de Domínguez como la única mujer en la historia de la Independencia. En los demás periodos históricos, parecía que no había mujeres; solo héroes hombres.
Esta visión sesgada, afirmó, tiene consecuencias importantes en la autoimagen de las niñas mexicanas, quienes no encuentran referentes femeninos en los libros de texto o en las narrativas oficiales.
En su arenga del 15 de septiembre, Claudia Sheinbaum gritó:
¡Viva Josefa Ortiz Téllez-Girón!
¡Viva Leona Vicario!
¡Viva Manuela Molina!
¡Vivan las heroínas anónimas!
Este gesto fue celebrado por sectores feministas y académicos que han exigido una relectura de la historia nacional desde una perspectiva de género.