La reciente polémica en torno al Premio Nobel de la Paz volvió a colocar el galardón en el centro del debate internacional, luego de que María Corina Machado, líder opositora en Venezuela, afirmara haber entregado su premio al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como un reconocimiento a su papel en favor de la libertad.
El gesto generó cuestionamientos inmediatos y llevó a una pregunta clave: ¿el Premio Nobel de la Paz puede transferirse, compartirse o regalarse? Ante la controversia, el Comité Noruego del Nobel emitió una postura clara.
De acuerdo con el Comité Noruego, una vez anunciado un Premio Nobel, la decisión es definitiva y permanente. Esto significa que el galardón no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otra persona, sin importar las circunstancias o la intención del ganador.
El título de Premio Nobel de la Paz pertenece únicamente a la persona o institución reconocida, subrayó el organismo, dejando en claro que el reconocimiento oficial no cambia de dueño.
El Comité explicó que existe una distinción importante entre el objeto físico del premio y el reconocimiento histórico. Aunque la medalla del Premio Nobel de la Paz puede ser regalada, donada o incluso subastada, el título de Premio Nobel permanece ligado de forma permanente al laureado original.
En otras palabras, una medalla puede cambiar de manos, pero la identidad del ganador del Nobel no se modifica.
A lo largo de la historia, se han presentado situaciones similares. Un ejemplo destacado es el del periodista Dmitry Muratov, quien subastó su medalla del Premio Nobel de la Paz para recaudar fondos destinados a refugiados de la guerra en Ucrania.
También se ha documentado que algunas medallas exhibidas en museos o centros oficiales no pertenecen a los ganadores originales, sino que están prestadas o donadas, sin que esto afecte el registro oficial del premio.
El nombre de Donald Trump ha estado ligado en varias ocasiones al Premio Nobel de la Paz, ya que el exmandatario ha manifestado públicamente su deseo de recibir el galardón. Trump ha sostenido que durante su administración ayudó a detener conflictos internacionales y promover acuerdos de paz.
Sin embargo, críticos señalan que muchos de esos logros correspondieron a altos al fuego temporales o resoluciones diplomáticas, lo que ha generado debate sobre si realmente cumple con los criterios del Nobel.
En conclusión, el Premio Nobel de la Paz es intransferible. Aunque un ganador puede disponer libremente de la medalla o del dinero del premio, el reconocimiento oficial y el título no pueden ser cedidos a otra persona.
El Comité Noruego fue enfático: el Nobel es un honor permanente, personal y no negociable, independientemente de gestos simbólicos o declaraciones públicas.