El portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln, junto con su grupo de combate, ya se encuentra desplegado en Medio Oriente, en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, informó este lunes el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
El despliegue ocurre después de que el presidente Donald Trump confirmara el envío de una flota enorme a la región, tras la represión del régimen iraní contra protestas ciudadanas y el aumento de la confrontación diplomática y militar en la zona.
De acuerdo con Centcom, el USS Abraham Lincoln (CVN-72) y su grupo de ataque están ahora desplegados en Medio Oriente para promover la seguridad regional y la estabilidad, aunque el comunicado no menciona de forma directa a Irán ni precisa el número de efectivos involucrados.
El organismo militar, con sede en Florida, detalló que los marineros a bordo del portaaviones realizan mantenimiento rutinario mientras la nave opera en el Océano Índico, como parte de su misión estratégica en la región.
El USS Abraham Lincoln lleva el nombre del decimosexto presidente de Estados Unidos y pertenece a la clase Nimitz, considerada por la Marina de Estados Unidos como la flota de buques de guerra más grandes del mundo.
Según la armada estadounidense, los portaaviones clase Nimitz son una pieza clave del poder naval de EU, ya que permiten ejecutar operaciones aéreas, marítimas y terrestres desde cualquier punto del océano.
De acuerdo con información oficial de la Marina:
Opera aeronaves que atacan objetivos aéreos, marítimos y terrestres
Permite la proyección sostenida de poder militar
Apoya operaciones de seguridad marítima
Intercepta amenazas contra la marina mercante
Previene piratería y terrorismo marítimo
Participa en misiones humanitarias y de ayuda ante desastres naturales
Estas capacidades convierten al USS Abraham Lincoln en uno de los activos militares más relevantes de Estados Unidos en escenarios de conflicto.
El envío del portaaviones USS Abraham Lincoln a Medio Oriente ocurre mientras se intensifica la crisis entre Estados Unidos e Irán. La semana pasada, Washington movilizó diversos activos militares a la región, ante el endurecimiento del discurso iraní.
En respuesta, el ministro de Defensa de Irán advirtió que su país atacaría bases estadounidenses en Medio Oriente si EU lanza una ofensiva contra Teherán.
Tras el arribo del portaaviones, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, aseguró que el despliegue estadounidense no afectará la determinación de Irán para defenderse, pero advirtió que provocará una inseguridad regional que impactará a todos los países vecinos.
Irán ha acusado a Estados Unidos e Israel de estar detrás de las protestas internas, calificándolas como terroristas. Organizaciones civiles estiman que más de 5 mil personas han muerto durante los enfrentamientos con las autoridades, mientras que el régimen iraní reconoce 3 mil 117 fallecidos.
El fin de semana, el gobierno iraní exhibió un cartel en la Plaza Enghelab, con una imagen del USS Abraham Lincoln cubierto de cuerpos y sangre, acompañado del mensaje:
Si siembras vientos, cosecharás tempestades.
No obstante, Irán aún se recupera de una guerra de 12 días contra Israel, ocurrida en junio, en la que sufrió graves daños a sus sistemas de defensa aérea, la muerte de altos mandos militares y el bombardeo de instalaciones nucleares, algunas de ellas por parte de Estados Unidos.