Un cachorro de león o tigre puede parecer manejable durante sus primeros meses, pero rápidamente se convierte en un animal que requiere amplios espacios, alimentación especializada y atención veterinaria permanente. El Parque Zoológico Benito Juárez advirtió que la compra de fauna silvestre como mascota sigue provocando casos de abandono y ejemplares encontrados en condiciones de maltrato en Michoacán.
Julio César Medina Ávila, director del zoológico, explicó que la compraventa continúa incluso con especies que normalmente no son consideradas animales de compañía. Aunque la posesión de algunos grandes felinos puede estar permitida bajo requisitos específicos, las personas deben demostrar capacidad económica, espacio suficiente y condiciones adecuadas para garantizar su bienestar.
El cuidado de un león o un tigre exige, de acuerdo con el directivo, un espacio mínimo cercano a 300 metros cuadrados, además de un consumo promedio de 10 kilogramos diarios de carne roja, suplementos y revisiones médicas especializadas. Cuando las familias dejan de cubrir esas necesidades, los animales pueden terminar confinados, desnutridos o entregados a las autoridades.
Tan solo durante 2026, el zoológico moreliano ha recibido al menos cinco grandes felinos recuperados de situaciones de maltrato o vinculadas con actividades delictivas. La institución también recordó que especies amenazadas, como el jaguar, no pueden ser extraídas de su hábitat ni comercializadas legalmente.