Morelia, Michoacán.
La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que mantiene un operativo permanente de vigilancia en los principales ríos, presas y cuerpos de agua del estado como parte de las acciones preventivas implementadas durante la actual temporada de lluvias. El monitoreo se realiza en coordinación con autoridades municipales, cuerpos de emergencia y dependencias federales, con el propósito de detectar oportunamente cualquier incremento en los niveles de agua que pudiera representar un riesgo para las comunidades cercanas. De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, las precipitaciones continuarán durante los próximos días, por lo que las labores de supervisión permanecerán activas en distintas regiones de Michoacán.
Las brigadas realizan recorridos constantes en zonas donde históricamente se presentan inundaciones o desbordamientos, además de verificar el funcionamiento de drenes, alcantarillas y cauces naturales. Las autoridades señalaron que el objetivo principal es anticiparse a cualquier contingencia, reducir riesgos para la población y garantizar una respuesta inmediata en caso de registrarse alguna emergencia derivada de las lluvias.
Llaman a mantener medidas preventivas
Protección Civil reiteró que la participación ciudadana es fundamental para evitar incidentes durante esta temporada. Entre las principales recomendaciones destacan no tirar basura en calles, barrancas o ríos, evitar cruzar corrientes de agua aunque parezcan poco profundas y mantenerse atentos a los avisos emitidos por las autoridades a través de medios oficiales. También se pidió elaborar un plan familiar de protección civil e identificar refugios temporales en caso de ser necesario.
Las autoridades estatales explicaron que el monitoreo continuará mientras persistan las condiciones meteorológicas que favorecen las lluvias en Michoacán. Asimismo, hicieron un llamado a reportar cualquier situación de riesgo al 911 o a las unidades municipales de Protección Civil, con el fin de atender oportunamente deslaves, árboles caídos, encharcamientos o cualquier otra afectación que pudiera poner en peligro a la población.