La reforma electoral propuesta por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha generado una ola de especulaciones antes de ser presentada formalmente. Ante los señalamientos de diversos sectores de la oposición, la mandataria aseguró que el contenido de la iniciativa dejará "sorprendidos" a todos, rechazando que exista un intento por vulnerar la democracia en México.
Durante su conferencia matutina de este 4 de febrero, Sheinbaum respondió de manera sarcástica a un desplegado del Frente Amplio Democrático, el cual acusa una supuesta "regresiva reforma". La presidenta cuestionó la autoridad moral de personajes como Vicente Fox, Francisco Labastida y Claudio X. González, señalando que critican un documento que aún no ha sido publicado.
Aunque el borrador final no ha visto la luz, la mandataria y Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, han delineado los ejes principales que buscarán transformar el sistema político mexicano:
Reducción de presupuesto: Menor financiamiento público a partidos políticos y organismos electorales estatales.
Adiós a los Plurinominales: Disminución del número de legisladores por representación proporcional.
Autonomía del INE: Sheinbaum desmintió tajantemente que se busque eliminar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE).
Fiscalización reforzada: Un punto clave será el blindaje de las elecciones contra el dinero de procedencia ilícita, especialmente del crimen organizado.
"Se van a sorprender todos de la reforma electoral. ¿Cuándo he dicho yo que se le va a quitar la autonomía al INE?", cuestionó la presidenta.
A pesar de que inicialmente se esperaba para finales de enero, la entrega de la iniciativa de reforma electoral ha sufrido ajustes en el calendario legislativo. Sheinbaum explicó que el documento sigue en proceso de pulido.
Fecha estimada: La presidenta expresó su intención de que sea presentada la próxima semana, aunque no descartó que la fecha se mueva a mediados de febrero de 2026.
Este aplazamiento responde a la necesidad de fortalecer la fiscalización de los recursos en campañas, asegurando que no solo se gaste menos, sino que se sepa exactamente en qué se utiliza cada peso.
No todo el camino está despejado para el gobierno federal. El avance de la reforma electoral podría encontrar obstáculos dentro de la propia coalición "Sigamos Haciendo Historia".
Ricardo Monreal, coordinador en la Cámara de Diputados, advirtió que sin un consenso sólido con los partidos aliados (PT y PVEM), la reforma difícilmente prosperará. Las principales inquietudes de los aliados radican en la reducción de plurinominales y el presupuesto, temas que podrían afectar su representación y operación.
Para destrabar el proceso, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ya sostiene reuniones con coordinadores parlamentarios para integrar sus observaciones y asegurar los votos necesarios para una reforma de gran calado.